Adivina buen adivinador…fanfarria en tono de kc and the sunshine band, quién será?… seguramente  asociamos a la misma persona. Sí, quién más…chileno medio gringo, con olor a sabaneo Dolce & Gabbana, siempre excéntrico, siempre sonriente y con una suerte del carajo, Leonardo Farkas es una especie de porotos con riendas servido en vajilla de porcelana.

Así como Noé reunió animales en su arca, Farkas juntó millones. Las arcas del filántropo están repletas y siguen creciendo igual que su popularidad, motivo por el cual muchos compatriotas lo vislumbran como futuro Presidente de Chile, como el “salvador” del pueblo. ¿Será?…

La realidad es que los políticos de nuestro país han perdido credibilidad. En un par de años pareciera ser que nos quedamos en pelota y pasando frío cada vez que la caja de pandora nos evidencia sin piedad las trucherías de nuestros supuestos “honorables”. Al respecto, poco y nada se puede agregar. Sabemos que nuestro pueblo también ha cambiado y que es muy difícil volver a confiar en cualquier pelagato. Si hasta Don Francisco ha perdido credibilidad. Años de zombie viendo Sábados Gigantes y cantando ese pegajoso jingle  que decía “dónde está la papa, aquí…con licencia para…”!! obvio que tenía la papa!! pobre de su mujer con más cuernos que un alce… pero bueno, eso ya es pelambre y acá no pelamos. Retomando el tema, que difícil es volver a creer y confiar cuando día a día los hechos demuestran que no existe o al menos cuesta encontrar un político con vocación social, idelista y al mismo tiempo con la capacidad de resolver problemas, proponer, crear, explorar y trabajar en pro de la gente.

El que no gana millones o no se “aprovecha” de la situación es mal mirado (weoncito) a eso llegamos. Entonces, con este condicionamiento político-social, con esta capacidad chilensis de buscarle atajo a todo, aparece Farkas como el “redentor” regalando dinero, víveres y dando solución práctica a situaciones cotidianas, al anciano músico no reconocido que pide plata para seguir componiendo, al joven deportista que da los saltos más altos y dicta cátedra en esfuerzo y constancia, a la mujer de la calle que con sol y lluvia sale a vender sopaipillas, al joven cantante que ganó un concurso pero no tiene las lucas para asistir a recibir su premio y así… Farkas apoyó a cada uno de ellos. Sin duda es un chileno generosamente atípico y eso atrae… pero otra cosa es que sea Presidente de Chile.  No le veo dedos para ese piano. NO´é  pa’ Presidente.

Primero, con sangre de horchata y cuero de chancho habría que erradicar la pestilencia de la política actual. Saber a quién elegir y por quién no volver a votar, hay que hacer una limpieza general de la casa, por eso es tan importante participar de las elecciones y votaciones. La única manera de sacar del ruedo a los políticos corruptos e ineficientes es votando y ejerciendo nuestro derecho a decidir,  votando por las ideas y factibilidad de ellas, por los plazos y verificar que se cumplan, más que por el partido. Los errores parecieran ampararse y justificarse sobre las bases de estos conglomerados políticos, que al fin y al cabo no son más que un medio para el lavado cerebral de la población.

Para muchos, Farkas es un narcisista que vive en su castillo de oro, muy alejado de la realidad social, un chanta, un soñador que baila al ritmo de KC,  amigo de la Alcaldesa de Viña y de Marco Antonio Leiva, más conocido como “Paribeth” ( que susto). Un empresario con vocación de arlequín?… para otros, Farkas es una especie de Robin Hood chilensis, la esperanza de los pobres y el  justiciero anónimo que remece al reino empresarial, sin embargo, ya sabemos como termina el cuento. Fuera del bosque de Sherwood a Robin no le fue nada de bien, aunque también sabemos que siempre tendrá incondicionales dispuestos a abrir la mano para recibir su generosa contribución y dejar el libre paso… Una mano lava la otra y las dos lavan la cara dice el viejo dicho.

Leonardo Farkas, un personaje que pasó de conducir un furgón utilitario y animar fiestas por poca plata, a millonario y  filántropo. Pensándolo bien, tiene vocación, ¿dé qué?…ese es el dilema mi querido Watson.

Mejor sigo cantando, en una de esas don Farkas se entera y me cree su enemiga y no pues, ve que al igual que Tonka también quiero un viaje a Grecia pa mi cumple…”I´m your boogie man… that´s what  I’am”…imposible no llevar el ritmo…tikitikiti.

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