“CHILE Y SUS MALTRATADORES”

Por: @merluchilensis

Psicóloga.

En Chile, el maltrato es tan común que desaparece en el olvido más pronto de lo que debería. Está más cerca de lo que creemos y muchas veces  lo advertimos como una simple “incomodidad” que más de alguien prefiere “ignorar” para no entrar en “conflicto”.

¿Cómo enfrentar el maltrato?…Observar y aprender a reconocerlo es el primer paso y el más difícil, ya que muchas agresiones se escudan en situaciones encubiertas como son los piropos vulgares, en los “mijiteos” del jefe acosador,  en un comentario solapado respecto del físico o de nuestra vestimenta, una respuesta grosera o de mala forma en el banco, supermercado o restorán, incluso en TV dónde abundan los modelos sociales que validan, quiérase o no, conductas agresivas y humillantes que más pronto que tarde serán imitadas por más de alguien.

El maltrato sigue siendo parte del referente social habitual del chileno en TODOS los sectores. Aquí no se salvan ni los ricos ni los pobres. Lo siguiente es preguntarnos ¿qué tanto justifico, evito, confronto o ignoro el maltrato del que estoy siendo víctima u observo lo está siendo otra persona?.

Los maltratadores  generalmente son personas que socialmente se encargan de parecer amables, simpáticos, participativos e incluso muchos  son muy aferrados a la religión y las normas, aunque resulte paradójico. Son de los que se esconden en la “moralina” para el “público”. En la interna, la dinámica familiar o del trabajo, se realiza desde la agresividad, la grosería, la humillación. Viven a la espera de herir y denostar a los demás. Eso me recuerda  la historia de un par de “vecinos” a los que luego de mucho tiempo escuchando el maltrato del uno hacia el otro (cónyuges) y  temiendo un final trágico, los denunciaron. El resultado, los denunciantes tuvieron que soportar muchos malos ratos, amenazas y agresiones verbales por parte de estos, que luego y como en muchas ocasiones sucede, lo negaron frente a carabineros.

Los agresores tantean y sienten un  disfrute morboso en la agresión. Es cuestión de tiempo hasta que pierden el control y terminan asesinando a alguien o enviándolos al hospital. El vaso de un maltratador siempre se va a llenar y cuando eso sucede, las víctimas sí o sí, serán quienes estén cerca.

Estamos inmersos en una sociedad enferma que valida la agresión hacia los otros. Un país indiferente al dolor, poco empático y  hacedor de maltratadores desde la infancia. Me atrevería a decir que somos un país campeón en ocultar el maltrato. Un país con políticas, metodologías de protección y resguardo de la integridad física y mental de las personas que raya en lo básico y precario. Con entidades gubernamentales y policiacas que en vez de resolver en corto plazo, se pasan la pelota unos a otros para luego quedar archivadas o peor aún, aparecer como “cumpliendo su rol” pero en la práctica se lavan las manos derivando eternamente, hasta que la víctimas por miedo o cansancio no continúan, el además engorroso “ trámite”. Luego las cifras son “redondas” y todo calza…siempre se las arreglan para que todo “calce”…El que no está de acuerdo, el que intenta hacer algo, el que se detiene en la persona y no en los números,  generalmente es sancionado, como  en el caso de colegas psicólogos, con la pérdida del trabajo. Lo sé empíricamente, soy una de ellos. Siempre hay mucho decir y mucho más que hacer. Desde esta tribuna, digo fuerte y con firmeza BASTA DE VALIDAR EL MALTRATO EN NUESTRA SOCIEDAD!!!

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