FIESTAS PATRIAS: “EL GUSTO DE ENDEUDARSE”

El festejo desenfrenado y exitista, que es promovido con bombos y platinos en televisión y noticieros, trata de convencernos, muy subliminalmente, que el único destino que tienen los aguinaldos de fiestas patrias, son “la celebración o farra misma”. Es ahí donde se inicia el círculo vicioso del negocio de festejar cualquier cosa, la idea es que si tienes poco en el bolsillo, por último te compres una Coca-Cola, un ron en oferta y los consumas con tus amigos o solo.

Así, poco a poco estos deseos “inventados por expertos en vender” van generando gastos innecesarios para satisfacer una necesidad “virtual de libertad”, una salida o un carrete que tiene como único objetivo endeudar a los pobres “televidentes”. Recuerdo, que hace algunos años uno podía ver y disfrutar un partido de la selección chilena con una bebida, un tecito o una cerveza, pero hoy es considerado rasca, o miserable, no gastar mínimo diez lucas en carne u otros picadillos para ver a la selección.

El chileno común se agrandó, incluso Raquel Argandoña desde Pelarco nos influenció con halloween, celebración gringa que no tiene nada que ver con Chile, y que hoy mueve millones de dólares en nuestro país. Pero el carácter farrero y agrandado del chileno medio hace rato fue detectado por los expertos en publicidad y medios de comunicación, quienes muy sutilmente nos han orientado que si te gastas lo que no tienes no necesariamente es una irresponsabilidad, entendiendo que “darse un gustito de vez en cuando” es algo que todos debemos hacer por “salud mental”, y para cubrir estos festejos o salidas estarían los bonos o aguinaldos y si te falta los bancos. Total, después pagas, incluso en cuotas.

Gustito o “salud mental” que termina de golpe cuando te cobran, en diferido, la primera cuota de la farra del 18, que se junta con las de Semana Santa, halloween, Navidad, vacaciones, quedando con deudas hasta el cogote.

Pero, como diría el refrán: “no todos son huevones”, ya que no todos los chilenos de clase media y baja son irresponsables y usan el aguinaldo, a veces miserable, de fiestas patrias o fin de año para festejar, ya que un gran porcentaje, que está endeudado hasta la médula, utiliza estas platas “extra” inteligentemente para ponerse al día con alguna cuentita pendiente, comprar algún artículo de primera necesidad o simplemente para terminar el mes.

Para muchos chilenos el mejor descanso es evitar deberle al banco y no seguir endeudándose a futuro. Total, la vida se disfruta mucho más y es mucho más relajada cuando no le debes plata a nadie.

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