EL PERVERTIDO, INSEGURO Y PELIGROSO ESPIONAJE A CONTINGENTE FEMENINO EN LA ARMADA DE CHILE.

El recientemente descubierto espionaje sexual a contingente femenino de la Armada en la Fragata Almirante Lynch es un hecho extremadamente grave que no sólo afecta el prestigio y la honra de una institución tan importante para nuestro país, sino que viola la seguridad y pone en riesgo una serie protocolos estratégicos de privacidad que debe tener una nave de guerra de nuestra defensa nacional.

El almirante Enrique Larrañaga, admitió que los involucrados arriesgan el retiro de la organización por haber instalado una cámara oculta para grabar imágenes de sus compañeras, lo que se omite es que este hecho delictual repugnante y psicópata no solo transgrede la intimidad y los derechos de la tripulación femenina, sino que el solo hecho de “instalar una cámara” al interior de un recinto militar estratégico constituye un hecho de espionaje que debe ser investigado y sancionado duramente.

El almirante Larrañaga quiere bajarle el perfil a esta situación, y algunos legisladores le siguen el juego para evitar comprometerlo aún más en un hecho que puede ser considerado una falta grave en las capacidades de su institución para detectar posibles “intervenciones” de agentes externos, como la falta de resguardos para que agentes internos puedan violar la seguridad de edificios y vehículos de guerra.

Larrañaga demuestra que nuestro alto mando comete errores graves, y lo peor de todo es que tratan de ocultar y aminorar las repercusiones que pueden tener este tipo de actos delictuales al interior de la armada, reduciéndolo a un simple hecho aislado.

Lo que si nos queda claro es que la Armada de Chile está lejos de ser una institución profesional y competente que brinda seguridad a su contingente, así como al resto de los chilenos.

About The Author

Posts recientes

Deja una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *